Fase de Acumulación (Pre-jubilación)

Fase de Retiro (Post-jubilación)

Completa el formulario y pulsa Calcular para ver los resultados.

Cuánto necesitas para jubilarte

Una proyección de jubilación son en realidad dos cálculos encadenados: cuánto llegas a acumular hasta que dejas de trabajar, y cuánto aguanta ese capital mientras lo vas retirando. Esta herramienta hace los dos y te dice a qué edad se agotaría —o si no llega a agotarse—.

Las dos fases: acumular y retirar

Durante la acumulación aportas cada mes y el capital crece. Al jubilarte empieza la retirada: dejas de aportar, sacas una cantidad fija y lo que queda sigue rindiendo, normalmente a un tipo más prudente porque a esa edad se asume menos riesgo. Por eso la calculadora te pide dos rentabilidades distintas: usar la misma para las dos fases es el error más común al hacer esta cuenta a mano.

Diez años de diferencia valen más que cualquier aportación

Con 20.000 ahorrados, 400 al mes y un 6 % anual, alguien que empieza a los 35 llega a los 65 con unos 522.000. La misma persona empezando a los 45, aportando exactamente lo mismo cada mes, llega con unos 251.000: un 52 % menos.

Y la consecuencia se nota donde importa. Retirando 2.000 al mes, el primer capital no se agota dentro de la proyección; el segundo se acaba a los 78 años. La diferencia entre las dos situaciones no fue ahorrar más, sino empezar antes.

Cuánto puedes retirar sin agotarlo

Depende de la relación entre lo que sacas y lo que el capital rinde. Con esos 522.000 al 4 %, retirar 2.000 al mes no agota el capital dentro de la proyección, porque el rendimiento cubre la retirada. Subir a 2.500 lo agota a los 95 años; subir a 3.000, a los 87. El salto es brusco porque cada euro que sacas de más deja de generar rendimiento para siempre.

Encontrarás citada a menudo la regla del 4 %: retirar cada año un 4 % del capital inicial se considera sostenible durante unos 30 años. Es una referencia útil para orientarse, no una ley: viene de un estudio sobre el mercado estadounidense del siglo XX, y su validez depende de la secuencia de rentabilidades, de los impuestos y de cuánto vivas.

Treinta años de inflación cambian el resultado

Es el punto ciego de casi todas las proyecciones de jubilación. Esos 522.000 que acumulas en treinta años equivalen a unos 249.000 de hoy con una inflación del 2,5 %: menos de la mitad. Y el retiro de 2.000 mensuales que hoy te parece holgado comprará bastante menos cuando lo cobres. Introduce una inflación y la calculadora te da el capital y el saldo también en dinero de hoy.

Errores frecuentes

  • Usar la misma rentabilidad antes y después de jubilarse. La cartera suele volverse más conservadora al retirarse, y con ella la rentabilidad esperable.
  • Planificar hasta una edad concreta. Si tu proyección se agota justo a los 85, no tienes un plan: tienes una apuesta sobre cuánto vas a vivir.
  • Olvidar la pensión pública u otros ingresos. Esta herramienta proyecta solo tu capital. Si vas a tener otra fuente de ingresos, lo que necesitas retirar de aquí es menos.
  • Ignorar la inflación. A treinta años es el factor que más distorsiona la cifra, y el que más fácil se olvida.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que el capital «no se agota»?
Que con los datos introducidos el rendimiento cubre lo que retiras, así que el saldo no baja a cero dentro del horizonte que proyecta la herramienta, que llega hasta los 100 años. No es una promesa de que dure para siempre: depende de que la rentabilidad se mantenga.
¿Incluye la pensión pública?
No. Proyecta únicamente el capital que tú acumulas y retiras. Si vas a cobrar una pensión, réstala de tu gasto mensual previsto y usa la diferencia como retiro mensual.
¿Qué rentabilidad pongo después de jubilarme?
Suele ser menor que la de la fase de acumulación, porque la cartera se vuelve más conservadora. Lo prudente es proyectar con un valor bajo y comprobar que el plan aguanta igual.

Esta herramienta proyecta un escenario a partir de los datos que introduces. No predice rentabilidades, no incluye impuestos, pensiones públicas ni gastos sanitarios, y no constituye asesoramiento financiero ni de planificación de la jubilación.